{"id":3460,"date":"2021-12-09T00:00:00","date_gmt":"2021-12-09T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/breezyseguros.com\/es\/?p=3460"},"modified":"2024-09-05T09:16:33","modified_gmt":"2024-09-05T13:16:33","slug":"the-great-hunt","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/breezyseguros.com\/es\/the-great-hunt\/","title":{"rendered":"The Great Hunt \u2014 Una Breve Historia de las Variables de Calificaci\u00f3n de Autom\u00f3viles"},"content":{"rendered":"\n<p>En Breezy Seguros, valoramos el buen contenido incluso cuando no es nuestro. Cuando pensamos que el texto es invaluable, lo reproducimos, traducimos y damos el cr\u00e9dito a quien se merece. Lo siguiente est\u00e1 publicado en \u2018<a href=\"https:\/\/contingencies.org\/the-great-hunt\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Contingencies<\/a>\u2019, publicado por la <a href=\"https:\/\/www.actuary.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">American Academy of Actuaries<\/a> y escrito por James P. Lynch, MAAA, FCAS, propietario de James Lynch, <a href=\"https:\/\/www.actuary.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Casualty Actuary<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Buena lectura!<\/p>\n\n\n\n<p>Lleva ese viejo Buick Roadmaster a la bomba en 1944 y obtendr\u00e1s <em>servicio<\/em>: un asistente, tal vez un equipo de ellos, revisar\u00eda el aceite, limpiar\u00eda el parabrisas y se asegurar\u00eda de que las llantas tuvieran aire.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero es posible que no obtenga mucha gasolina, especialmente si el parabrisas tiene una pegatina con una poderosa letra <strong>A<\/strong>. Hab\u00eda una guerra mundial, as\u00ed que estos eran los d\u00edas del racionamiento de la gasolina. Las fuerzas armadas necesitaban petr\u00f3leo para luchar. Cada gota que cay\u00f3 en su tanque no alimentaba los Tanques Sherman del Ej\u00e9rcito ni las Fortalezas Voladoras de la Armada.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo lo que le consigui\u00f3 esa pegatina fueron tres galones de plomo. (En ese entonces todo estaba con plomo). Esa etiqueta de racionamiento y la cantidad de gasolina que representaba marcaron el nacimiento de una rigurosa calificaci\u00f3n de seguros de autom\u00f3viles en los Estados Unidos. Es una historia fascinante por derecho propio, repleta de comienzos en falso que muestran c\u00f3mo incluso las primeras variables de calificaci\u00f3n necesitaban las caracter\u00edsticas que los actuarios reconocen como cr\u00edticas para lo que hace que una variable de calificaci\u00f3n sea efectiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy en d\u00eda, los autom\u00f3viles privados de pasajeros representan aproximadamente el 40% de las primas de propiedad \/ accidentes de EE. UU., por lo que es dif\u00edcil imaginarse el comienzo del siglo XX, cuando el seguro de autom\u00f3viles era, hasta cierto punto, una ocurrencia actuarial tard\u00eda. La mayor parte de la acci\u00f3n fue en el seguro de compensaci\u00f3n (<em>workers compensation<\/em>) para trabajadores, el sistema creado por el gobierno dise\u00f1ado para modular las indemnizaciones a las personas destrozadas por la era industrial. Analice detenidamente las dos primeras d\u00e9cadas de Proceedings of the Casualty Actuarial Society y r\u00e1pidamente se dar\u00e1 cuenta de que los primeros actuarios de accidentes estaban clasificando c\u00f3mo hacer su trabajo, ense\u00f1\u00e1ndose unos a otros c\u00f3mo valorar y reservar el <em>workers compensation<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los actuarios de accidentes sab\u00edan, por supuesto, que algunos trabajos eran m\u00e1s riesgosos que otros, y sab\u00edan que algunos empleadores proporcionaban lugares de trabajo m\u00e1s seguros que otros. Tuvieron que aprender a cuantificar el riesgo, crear los conjuntos de datos y calcular y correlacionar antes de que existieran las computadoras.<\/p>\n\n\n\n<p>Y hab\u00eda menos matem\u00e1ticas que aplicar. Los conceptos de probabilidad hab\u00edan existido durante un par de cientos de a\u00f1os, pero la estad\u00edstica matem\u00e1tica era relativamente nueva. Se acababan de desarrollar conceptos clave en el dise\u00f1o experimental, y la credibilidad estad\u00edstica, fundamental para la fijaci\u00f3n de precios por siniestro, era un \u00e1rea nueva de investigaci\u00f3n. Los actuarios ten\u00edan que descubrir y luego ense\u00f1arse unos a otros lo que hoy llamamos lo b\u00e1sico.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue dif\u00edcil recopilar datos. Todo qued\u00f3 registrado en papel. Fue dif\u00edcil crear un conjunto de datos. No hab\u00eda computadoras. Era dif\u00edcil saber qu\u00e9 incluir en un conjunto de datos. \u00bfQu\u00e9 informaci\u00f3n parec\u00eda predecir la probabilidad de una reclamaci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>El seguro de autom\u00f3viles era entonces una l\u00ednea advenediza, aunque estaba creciendo r\u00e1pidamente. El n\u00famero de veh\u00edculos matriculados en los Estados Unidos aument\u00f3 a 10,4 millones en 1921 desde los 3,5 millones cinco a\u00f1os antes. No se requer\u00eda un seguro, que no comenz\u00f3 hasta la d\u00e9cada de 1920 y realmente no se parec\u00eda a lo que vemos hoy hasta la d\u00e9cada de 1960, pero el concepto de responsabilidad (<em>liability) <\/em>estaba bien establecido, por lo que el seguro era una buena manera de proteger sus otros activos.<\/p>\n\n\n\n<p>Tabla 1. Premios por Liability y Property Damage<\/p>\n\n\n\n<p>A los efectos de la clasificaci\u00f3n de responsabilidad y da\u00f1os a la propiedad de autom\u00f3viles de pasajeros \u00fanicamente, los rangos de precios se agruparon de la siguiente manera:<\/p>\n\n\n\n<p>Grupo&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Gama de precios&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>I\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026.$0 &#8211; $1.199<\/p>\n\n\n\n<p>II\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026.1.200 &#8211; 2.499<\/p>\n\n\n\n<p>III\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u20262.500 &#8211; 3,499<\/p>\n\n\n\n<p>IV\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026&#8230;3.500 o m\u00e1s<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"630\" height=\"298\" src=\"https:\/\/breezyseguros.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2021\/12\/Captura-de-Tela-2021-12-08-a\u0300s-21.49.23.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-3461\" srcset=\"https:\/\/breezyseguros.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2021\/12\/Captura-de-Tela-2021-12-08-a\u0300s-21.49.23.png 630w, https:\/\/breezyseguros.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2021\/12\/Captura-de-Tela-2021-12-08-a\u0300s-21.49.23-300x142.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 630px) 100vw, 630px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><br><\/p>\n\n\n\n<p>A\u00fan as\u00ed, fue un momento simple. Como prueba, la Tabla 1 representa la tarjeta de calificaci\u00f3n para todo Estados Unidos para la responsabilidad de autom\u00f3viles privados de pasajeros en 1919. Hay dos variables de calificaci\u00f3n. Los cuadros de tarifas del 1 al 7 representan territorios de calificaci\u00f3n. Los cuatro grupos representan la lista de precios del autom\u00f3vil.<\/p>\n\n\n\n<p>El sistema de calificaci\u00f3n de dos variables que se muestra arriba persisti\u00f3 durante d\u00e9cadas. Una variable siempre fue el territorio. La otra variable &#8230; bueno, variaba. Los actuarios intentar\u00edan uno. Cuando no funcionaba, probaban con otro y luego con otro. Probaron caballos de fuerza, luego listar el precio del veh\u00edculo. Finalmente, los fabricantes se agruparon en uno de los cuatro s\u00edmbolos de clasificaci\u00f3n, etiquetados como W, X, Y y Z. Luego, se elimin\u00f3 Z y se fusionaron W y X, luego se abandon\u00f3 todo el esquema.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras tanto, los actuarios conoc\u00edan una fuente para obtener tasas m\u00e1s precisas: el conductor. Ya en 1922, el actuario A.L. Kirkpatrick reconoci\u00f3 que el conductor \u00abes, con mucho, el mayor peligro a considerar en la suscripci\u00f3n de autom\u00f3viles\u00bb. Desafortunadamente, \u00abno se ha presentado una soluci\u00f3n satisfactoria para obtener la informaci\u00f3n que permitir\u00e1 al asegurador determinar qu\u00e9 factores son buenos riesgos y cu\u00e1les son malos\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No es que no lo hayan intentado. Un plan de 1929 ofreci\u00f3 un cr\u00e9dito del 10% a los conductores que no sufrieron accidentes durante dos a\u00f1os. Tambi\u00e9n fall\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>El gran avance se produjo en Connecticut. El DMV estatal not\u00f3 que de 1932 a 1936, los conductores menores de 25 a\u00f1os estuvieron involucrados en un 37% m\u00e1s de accidentes y un 62% m\u00e1s de accidentes fatales que el conductor promedio.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1939, naci\u00f3 un nuevo esquema de calificaci\u00f3n. Las p\u00f3lizas que cubr\u00edan autos de bajo kilometraje sin conductores menores de 25 a\u00f1os y que no se usaban para negocios eran Clase A-1. Otros autos no comerciales fueron de Clase A. Los veh\u00edculos usados \u200b\u200bpara negocios fueron de Clase B. Aqu\u00ed est\u00e1n las primas puras por da\u00f1os a la propiedad por clase desde 1939 hasta 1941.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table><tbody><tr><td>A\u00f1o de la p\u00f3liza<\/td><td>A-1<\/td><td>A<\/td><td>B<\/td><\/tr><tr><td>1939<\/td><td>$2,44<\/td><td>$3,83<\/td><td>$5,48<\/td><\/tr><tr><td>1940<\/td><td>$2,87<\/td><td>$4,31<\/td><td>$5,35<\/td><\/tr><tr><td>1941<\/td><td>$3,19<\/td><td>$4,81<\/td><td>$5,95<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p>Observe c\u00f3mo la Clase A-1 (bajo kilometraje, sin conductores j\u00f3venes) super\u00f3 constantemente a las otras clases.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, no puede decir por qu\u00e9 super\u00f3: \u00bffue el requisito de un kilometraje reducido o la ausencia de conductores j\u00f3venes?<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n tenga en cuenta el \u00faltimo a\u00f1o de la p\u00f3liza: 1941, el a\u00f1o en que Estados Unidos entr\u00f3 en la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>Pronto sigui\u00f3 el racionamiento de gasolina. Hab\u00eda innumerables pegatinas de racionamiento, pero nos centraremos en tres. Los veh\u00edculos con adhesivos A se limitaron a tres galones por semana. Los veh\u00edculos con etiqueta B eran para viajeros y los veh\u00edculos con etiqueta C eran para uso comercial. A los veh\u00edculos con etiquetas B y C se les asign\u00f3 m\u00e1s combustible.<\/p>\n\n\n\n<p>Usando las etiquetas adhesivas, las aseguradoras pod\u00edan determinar, al menos aproximadamente, cu\u00e1ntas millas recorri\u00f3 un autom\u00f3vil. Esos tres galones solo permiten que los veh\u00edculos con la etiqueta A recorran unas 50 millas por semana. Los veh\u00edculos con adhesivos B y C podr\u00edan llegar mucho m\u00e1s lejos.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed hay primas puras para autom\u00f3viles de pasajeros privados en Massachusetts durante dos a\u00f1os de guerra, por tipo de etiqueta de racionamiento:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table><tbody><tr><td>A\u00f1o<\/td><td>Pegatina A<\/td><td>Pegatina B<\/td><td>Pegatina C<\/td><\/tr><tr><td>1943<\/td><td>$9,35<\/td><td>$11,43<\/td><td>$17,41<\/td><\/tr><tr><td>1944<\/td><td>$11,68<\/td><td>$12,67<\/td><td>$18,12<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p>Las calcoman\u00edas \u2014proxies por millas recorridas\u2014 fueron notablemente predictivas. Y las pegatinas no ten\u00edan en cuenta la edad del conductor.<\/p>\n\n\n\n<p>T\u00f3mese un momento para considerar, desde la perspectiva de, digamos, 1946, los hechos conocidos:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Connecticut demostr\u00f3 que una clase formada por conductores mayores que no conduc\u00edan mucho ten\u00eda una experiencia favorable.<\/li><li>Massachusetts demostr\u00f3 que, independientemente de la edad, las personas que no conduc\u00edan mucho ten\u00edan una experiencia favorable.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>La conclusi\u00f3n, al menos para algunas personas: el kilometraje era predictivo; la edad no lo era. No hubo necesidad de cobrar recargos a los conductores j\u00f3venes.<\/p>\n\n\n\n<p>Solo hab\u00eda una cosa que esa gente olvid\u00f3:<strong> \u00a1hab\u00eda habido una guerra!<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esa guerra hab\u00eda sido librada, abrumadoramente, por hombres j\u00f3venes. Estados Unidos ten\u00eda 6 millones de hombres de entre 20 y 24 a\u00f1os al final de la guerra. Poco m\u00e1s de la mitad, 3,1 millones, estaban en las fuerzas armadas. Por el contrario, alrededor del 0,5% de las mujeres de ese grupo de edad estaban en el servicio militar [6].<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando esos hombres estaban peleando en Iwo Jima y Bastogne, no conduc\u00edan en Iowa City y Baton Rouge. Con menos conductores j\u00f3venes en la carretera, la variable edad perdi\u00f3 su poder de predicci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el fin de la guerra, por supuesto, termin\u00f3 el racionamiento de gas. Las aseguradoras segu\u00edan sedientas de datos sobre el kilometraje, pero necesitaban un nuevo proxy.<\/p>\n\n\n\n<p>Massachusetts abri\u00f3 el camino. El estado orden\u00f3 a las aseguradoras que recopilen informaci\u00f3n sobre la edad del conductor y el millaje esperado de los autom\u00f3viles haciendo que los corredores y agentes obtengan un cuestionario firmado. Considere lo dif\u00edcil que debe haber sido administrar esto. Los agentes se re\u00fanen con los clientes, env\u00edan formularios, env\u00edan recordatorios, recogen las devoluciones y las env\u00edan o su resumen a una oficina en casa que las recopila y las introduce en colecciones de datos (no computarizadas).<\/p>\n\n\n\n<p>Todo por un resultado al rev\u00e9s, porque la situaci\u00f3n volvi\u00f3 a cambiar. La edad recuper\u00f3 su poder predictivo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El primero es f\u00e1cil de entender. Termin\u00f3 la guerra. Llegaron hombres j\u00f3venes a casa. Los menores de 25 a\u00f1os condujeron como lo hab\u00edan hecho antes los j\u00f3venes y, en mayor o menor grado, contin\u00faan conduciendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco es demasiado dif\u00edcil ver qu\u00e9 pas\u00f3 con la variable de kilometraje. La vieja variable, la pegatina, era objetiva. A menos que pudieras obtener cantidades prodigiosas de gasolina en el mercado negro, la pegatina mostraba cu\u00e1nto manejabas. Despu\u00e9s de la guerra, el kilometraje fue una estimaci\u00f3n autoinformada de un n\u00famero en el que la mayor\u00eda de la gente no piensa mucho. Incluso hoy: \u00bfCu\u00e1ntas millas conduce en un a\u00f1o?<\/p>\n\n\n\n<p>Los conductores, incluso los que ten\u00edan la mejor intenci\u00f3n, no calcularon con precisi\u00f3n. Y no todos ten\u00edan la mejor intenci\u00f3n. Si no declarara su millaje, ahorrar\u00eda en el seguro.<\/p>\n\n\n\n<p>La experiencia muestra caracter\u00edsticas importantes de las variables de calificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Deben ser objetivos. Tanto la edad como el kilometraje son objetivos. Tienes la edad que tienes. T\u00fa manejas lo lejos que conduces.<\/li><li>Sin embargo, es igualmente importante: la variable debe ser verificable. La edad fue f\u00e1cil de verificar: verifique una licencia de conducir o tome la respuesta del a\u00f1o pasado y agregue una. El kilometraje fue m\u00e1s dif\u00edcil. La gente dio respuestas incorrectas. Cualesquiera que sean sus razones, la inexactitud en el autoinforme confunde el valor predictivo de la variable.<\/li><li>Y una lecci\u00f3n final: una variable de calificaci\u00f3n debe ser econ\u00f3mica de recopilar y f\u00e1cil de administrar. Nuevamente, es f\u00e1cil administrar la variable de edad. Re\u00fana la informaci\u00f3n una vez y estar\u00e1 listo. El kilometraje es m\u00e1s complicado. La estimaci\u00f3n del conductor de las millas recorridas es dif\u00edcil de verificar. Necesita dos lecturas de od\u00f3metro con un a\u00f1o de diferencia, y las necesita todos los a\u00f1os. Y considere todo el trabajo en Massachusetts, todos esos registros, toda esa recopilaci\u00f3n, recopilaci\u00f3n, transcripci\u00f3n, presentaci\u00f3n de informes. Era claramente caro, pero no suficiente.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>El concepto de calificaci\u00f3n por kilometraje disminuy\u00f3, con intentos ocasionales de revivirlo. En la d\u00e9cada de 1990, por ejemplo, California consider\u00f3 aumentar el precio de la gasolina para comprar un seguro: pago en el surtidor. El consumo de gas habr\u00eda actuado como un indicador de los kil\u00f3metros recorridos. La propuesta nunca entr\u00f3 en vigor.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy en d\u00eda, la telem\u00e1tica ha hecho que el seguimiento del kilometraje sea mucho m\u00e1s sencillo. Los titulares de p\u00f3lizas pueden permitir que un dispositivo en su autom\u00f3vil, generalmente el tel\u00e9fono inteligente del conductor, proporcione informaci\u00f3n de viaje a la aseguradora: d\u00f3nde se conduce el autom\u00f3vil, qu\u00e9 tan lejos y qu\u00e9 tan r\u00e1pido, entre otras cosas. Aun as\u00ed, la aseguradora ocasionalmente puede pedirle al cliente que informe la lectura de su od\u00f3metro, para asegurarse de que nadie est\u00e9 subnotificando las millas recorridas al apagar el tel\u00e9fono o dejarlo en casa.<\/p>\n\n\n\n<p>Contin\u00faa la b\u00fasqueda de otras variables de calificaci\u00f3n. Las leyes que exig\u00edan el seguro de responsabilidad civil para autom\u00f3viles hicieron crecer el mercado y crearon conjuntos de datos m\u00e1s grandes para analizar. La aparici\u00f3n de las computadoras y su poder cada vez mayor han facilitado la b\u00fasqueda. Los conocimientos matem\u00e1ticos han hecho que sea m\u00e1s f\u00e1cil aislar el poder predictivo de cada variable, tanto por s\u00ed solo como en combinaci\u00f3n con otras variables. Las preocupaciones sociales han llevado a algunas variables, en particular a la puntuaci\u00f3n del seguro basada en el g\u00e9nero y en el cr\u00e9dito, a la controversia. Pero las caracter\u00edsticas que hacen que todas las variables de calificaci\u00f3n funcionen (deben ser objetivas, verificables y f\u00e1ciles de administrar) permanecen tan firmes como el d\u00eda, hace m\u00e1s de 75 a\u00f1os, cuando el encargado de la gasolinera mir\u00f3 por el parabrisas y vio una calcoman\u00eda con una A may\u00fascula .<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Giros y vueltas<\/h2>\n\n\n\n<p>Los primeros planes de calificaci\u00f3n fueron un paseo por la playa en comparaci\u00f3n con el conjunto de factores que enfrentan los clientes hoy en d\u00eda. El desarrollo de factores tuvo un gran \u00e9xito actuarial y varios esfuerzos menos exitosos.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00e9xito: territorio de calificaci\u00f3n. Hace 100 a\u00f1os, los actuarios tambi\u00e9n entendieron que el lugar donde conduc\u00eda un autom\u00f3vil afectaba su probabilidad de sufrir un accidente.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero lucharon por encontrar variables que emparejaran con el territorio.<\/p>\n\n\n\n<p>Primero: caballos de fuerza. Los actuarios entendieron que la velocidad mata, incluso cuando la velocidad es inferior a 30 mph. Calcularon los caballos de fuerza bas\u00e1ndose en f\u00f3rmulas de la Sociedad de Ingenieros Automotrices. Eso funcion\u00f3 durante un tiempo, pero algunos fabricantes cambiaron la forma en que constru\u00edan los motores. La f\u00f3rmula dej\u00f3 de funcionar.<\/p>\n\n\n\n<p>Siguiente: el precio de lista del veh\u00edculo. Cuanto m\u00e1s caro era el coche, seg\u00fan el razonamiento, m\u00e1s r\u00e1pido pod\u00eda ir. Eso tampoco funcion\u00f3 muy bien. Los precios de los autom\u00f3viles estaban aumentando, por lo que un autom\u00f3vil m\u00e1s nuevo, sustancialmente igual que su predecesor del a\u00f1o anterior, costar\u00eda m\u00e1s asegurarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Surgi\u00f3 una nueva taxonom\u00eda: el s\u00edmbolo de calificaci\u00f3n. Los autom\u00f3viles se clasificaron en cinco grupos, seg\u00fan la marca del veh\u00edculo. Cada fabricante (cont\u00e9 150 en un plan de clasificaci\u00f3n de 1919) se clasific\u00f3 por tama\u00f1o y peso en cuatro categor\u00edas, indicadas por los s\u00edmbolos W, X, Y y Z. Los veh\u00edculos W eran los m\u00e1s peque\u00f1os. Z representaba potentes coches de lujo como el Rolls-Royce. Hab\u00eda un quinto grupo para Ford, que dominaba el mercado en ese entonces. (M\u00e1s tarde, los Ford se trasladaron al s\u00edmbolo W.)<\/p>\n\n\n\n<p>Esto funcion\u00f3 &#8230; durante un tiempo, y el sistema WXYZ evolucion\u00f3. A mediados de la d\u00e9cada de 1920, se clasific\u00f3 seg\u00fan el precio de lista, el peso de env\u00edo, la cantidad de cilindros y la distancia entre ejes. La variable Z se elimin\u00f3. Luego se combinaron las variables W y X. No pas\u00f3 mucho tiempo antes, como escribi\u00f3 el actuario Lawrence Scammon a\u00f1os despu\u00e9s, \u00abun autom\u00f3vil era un autom\u00f3vil para fines de calificaci\u00f3n de seguros\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La atenci\u00f3n se centr\u00f3 cada vez m\u00e1s en el conductor. En los primeros d\u00edas, el descuento por buen conductor quedaba a discreci\u00f3n del asegurador, pero seg\u00fan un plan de calificaci\u00f3n por m\u00e9rito introducido en 1929, los conductores que hab\u00edan estado libres de reclamos durante dos a\u00f1os obten\u00edan autom\u00e1ticamente un descuento del 10%.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese plan tambi\u00e9n fue un fracaso. La calificaci\u00f3n seg\u00fan el historial de conducci\u00f3n ten\u00eda el mismo problema que puede tener ahora: muchos conductores no tan buenos califican. Se estim\u00f3 que un solo cliente present\u00f3 una reclamaci\u00f3n por da\u00f1os a la propiedad aproximadamente una vez cada 12 a\u00f1os. Algunas matem\u00e1ticas simples le dicen que algo as\u00ed como el 85% de los conductores obtuvieron el descuento. Y si el 85% de los conductores obtienen un 10% de descuento, el 15% restante tiene que pagar alrededor de un 50% de recargo para cobrar la prima que la aseguradora necesita para cubrir todos los riesgos. De modo que los aseguradores y agentes encontraron formas de atraer a\u00fan m\u00e1s clientes al descuento. Era el lago Woebegon de la suscripci\u00f3n: todos los riesgos estaban por encima del promedio, con resultados predecibles. El plan de calificaci\u00f3n por m\u00e9rito se retir\u00f3 en 1932.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Todav\u00eda tenemos s\u00edmbolos de calificaci\u00f3n, aunque desarrollarlos requiere un poco m\u00e1s de an\u00e1lisis que en los viejos tiempos. En la Oficina de Servicios de Seguros (ISO), por ejemplo, los factores de da\u00f1o f\u00edsico comienzan con el precio de etiqueta, pero luego tienen en cuenta la experiencia del veh\u00edculo. (Es m\u00e1s probable que algunos modelos sufran un accidente. Algunos son m\u00e1s costosos de reparar). Los ajustes adicionales reflejan los resultados de un modelo predictivo que incorpora factores como el peso en vac\u00edo y el tipo de chasis. Para la responsabilidad, el s\u00edmbolo refleja la experiencia y los resultados de un modelo predictivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las primeras luchas trajeron lecciones importantes. Es necesario volver a probar las variables de calificaci\u00f3n; lo que funcion\u00f3 el a\u00f1o pasado podr\u00eda no funcionar este a\u00f1o o el pr\u00f3ximo. Y los actuarios deben estar dispuestos a ajustar y abandonar las variables que no funcionan.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Breezy Seguros, valoramos el buen contenido incluso cuando no es nuestro. Cuando pensamos que el texto es invaluable, lo reproducimos, traducimos y damos el cr\u00e9dito a quien se merece. Lo siguiente est\u00e1 publicado en \u2018Contingencies\u2019, publicado por la American Academy of Actuaries y escrito por James P. 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